Área de Osteopatía y Fisioterapia

Osteopatía

La osteopatía está indicada para el tratamiento de alteraciones orgánicas muy diversas, como las patologías osteo-articulares y músculo-esqueléticas, como, por ejemplo, esguinces, tendinopatía o contracturas musculares.



También, es recomendable para tratar enfermedades digestivas y patologías genito-urinarias, como cistitis, amenorrea o trastornos menopáusicos. Además, puede ayudar con trastornos de incontinencia. En el caso de pacientes de enfermedades respiratorias, la osteopatía también puede ofrecer buenos resultados.


En otra línea, se puede aplicar en patologías neuronales, que afecten a la calidad de vida del paciente, como cefaleas o migrañas, o en trastornos del sueño o trastornos anímicos, mediante la relajación muscular.


Una de las más importantes es la liberación miofascial, que, mediante terapia manual, trabaja las adherencias entre la fascia y el músculo, para que las fibras musculares mejoren su movilidad, y por tanto se eviten las lesiones.


Otra de las prácticas más habituales, es la técnica de la energía muscular. En este caso, el paciente realiza una contracción muscular, mientras el terapeuta realiza los estiramientos pertinentes para lograr la relajación muscular.

La osteopatía trabaja la liberación de los puntos gatillo, mediante la “técnica de Jones”: se ejerce presión sobre estos puntos, con el objetivo de aliviar los dolores. Y, por último, la “técnica de Trust”, que coloca las articulaciones mediante movimientos rápidos e indoloros, lo que más comúnmente se denomina crujido de huesos.

Beneficios de la osteopatía

Los beneficios de la osteopatía son numerosos, y pueden observarse buenos resultados a corto plazo. Entre los beneficios más notables, encontramos:

Equilibrio

Entre músculos y sistema nervioso.

Equilibrio

Mejora la estabilidad y el equilibrio.

Reducción de riesgos

Reduce la probabilidad de sufrir lesiones.

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